C/ Joanot Martorell 24, bajo izq.
Cuando un niño dice «no se me dan las mates», casi nunca es falta de capacidad. Detrás hay un proceso de razonamiento que no se ha afianzado bien, y eso tiene solución. Trabajo desde la base: entender cómo piensa tu hijo para ayudarle a construir su propia lógica matemática.
No siempre es pereza ni falta de interés. A veces, detrás de un «no puedo» hay una dificultad real que conviene atender a tiempo.
Llora, se bloquea o evita sentarse a hacer ejercicios de matemáticas. Lo que para otros niños es rutina, para él o ella se convierte en un conflicto diario.
Lee el problema pero no sabe qué le están pidiendo. No es un tema de lectura sino de comprensión del razonamiento lógico que hay detrás.
No ha automatizado el cálculo mental básico. Sigue necesitando apoyo visual o los dedos para operaciones que debería resolver de forma ágil.
Un día aprueba y al siguiente suspende el mismo tipo de ejercicio. La inconsistencia suele indicar que no ha consolidado el proceso, solo lo ha memorizado temporalmente.
Los exámenes se le quedan a medias. No es lentitud: es que el proceso cognitivo que necesita para resolver cada operación le exige un esfuerzo enorme.
Suma donde tiene que restar, invierte cifras, se pierde en las llevadas. Son errores que revelan que la base numérica no está bien asentada.
No empiezo con ejercicios. Empiezo entendiendo. Cada niño tiene su forma de pensar y mi trabajo es descubrirla antes de intervenir.
Observo cómo razona tu hijo, dónde se atasca, qué estrategias usa y cuáles le faltan. No es un examen: es una conversación para entender cómo piensa.
Diseño un plan de trabajo adaptado a su perfil. Reconstruimos las bases del razonamiento matemático desde donde se quedó, con materiales y ritmo adecuados.
Coordino con la familia y el centro educativo para que el avance no se quede en la consulta. Os cuento qué trabajamos, qué mejora y qué necesita más tiempo.
No trabajo sola. Me coordino con los tutores y el equipo de orientación del centro para que las estrategias que aplicamos en consulta se refuercen también en el aula. Así el niño no recibe mensajes contradictorios.
Evaluación global de los procesos que afectan al rendimiento escolar: lectura, escritura, razonamiento y atención.
Muchos niños con dificultades matemáticas también presentan déficit de atención. Trabajamos organización, hábitos y autonomía.
La comprensión de enunciados matemáticos depende también de la lectura. A veces las dificultades están conectadas.
Planificación, gestión del tiempo y método de estudio adaptado para adolescentes que necesitan estructura.
Cuéntame qué notas en tu hijo o hija. Te escucho, te oriento, y si tiene sentido trabajar juntas, buscamos la mejor forma de ayudarle.
Escribir por WhatsAppLa primera consulta sirve para conocernos, entender la situación y valorar si puedo ayudaros. Sin compromiso.