C/ Joanot Martorell 24, bajo izq.

Centro de respuestas

Resuelve aquí todas las dudas que te frenan antes de pedir cita.

He reunido en una sola página las preguntas que más me hacen las familias, agrupadas por categorías para que encuentres lo que buscas rápido. Si tu duda no aparece, escríbeme por WhatsApp: cuando se trata de un hijo o una hija, ninguna pregunta sobra.

01 · Sobre la consulta

Información general de la consulta

Ubicación, tarifas, zonas que atiendo, primera cita y coordinación con el centro. Lo esencial antes de dar el primer paso.

El despacho se encuentra en la calle Joanot Martorell número 24, planta baja izquierda, en pleno Quart de Poblet. Recibo familias procedentes principalmente de Quart, Manises, Mislata, Aldaia, Xirivella y otros municipios del oeste de Valencia. El trabajo es mayoritariamente presencial; las videollamadas las reservamos para situaciones específicas.

Las tarifas las comparto contigo directamente cuando me escribas por WhatsApp al 613 65 19 76. Lo hago así porque cada situación es única y prefiero conocerla un poco antes de hablar de precios. Ese primer contacto no tiene coste ni te compromete a nada.

Atiendo a menores desde infantil avanzado (5-6 años aproximadamente) hasta finalizar Bachillerato. La forma de trabajar y las herramientas que utilizo se ajustan al momento evolutivo del niño o adolescente, así que el rango es amplio pero la intervención siempre se personaliza.

Para nada. La inmensa mayoría de familias que llegan lo hacen con sospechas, intuiciones o preocupaciones, sin nada cerrado clínicamente. La primera entrevista existe precisamente para clarificar la situación. Si en algún punto detectamos que conviene un diagnóstico formal, te indicaré a qué profesional acudir.

La primera cita es una conversación contigo donde exploramos qué te tiene preocupada, qué habéis ido observando en casa y en el centro, y qué tipo de ayuda esperáis. Si dispones de informes anteriores (del orientador del colegio, de un psicólogo, de otros especialistas), tráelos. Si no hay nada por escrito, no es problema: arrancamos desde tu propia descripción.

Sí, cuando es necesario y con vuestro consentimiento. Mantengo contacto con tutores, departamentos de orientación, especialistas de PT, AL y otros profesionales para que el trabajo dentro del aula vaya en la misma línea que el que hacemos aquí. Suelo coordinar con centros de Quart, Manises, Mislata, Aldaia y zonas próximas.

No hay una duración fija. Hay procesos que se resuelven en unos meses y otros que necesitan un seguimiento más extenso. Lo que sí es constante es la meta: que el niño funcione con autonomía cuanto antes. Vamos revisando objetivos contigo de forma periódica para que sepas exactamente cómo va todo.

02 · Dificultades de aprendizaje

Dificultades de aprendizaje

Identificar señales, diferencias con otros profesionales y qué esperar de la intervención pedagógica.

La frontera la marca la persistencia. A cualquier niño le cuesta algo en algún momento; lo preocupante es cuando esa dificultad se queda en el tiempo, no remite con esfuerzo y empieza a hacer mella en la autoestima. Ahí es donde tiene sentido hacer una valoración pedagógica para entender qué hay debajo.

No, son trabajos complementarios. El psicólogo se ocupa del diagnóstico clínico y de los aspectos emocionales y conductuales. Mi terreno como pedagoga son los procesos de aprendizaje y la intervención educativa. En muchos casos colaboramos: cada profesional aporta lo suyo y el niño se beneficia del trabajo conjunto.

Sí, y es una consulta cada vez más frecuente. Detrás de la desmotivación escolar puede haber muchas cosas: ausencia de método, miedo al error, una exigencia demasiado alta o, a veces, capacidades por encima de la media que el sistema no está atendiendo. El primer paso es identificar qué está pasando en su caso concreto.

Sí, lo hago habitualmente. Mi enfoque es pedagógico, no clínico, y no requiero diagnóstico de partida. Si durante el trabajo aparece la necesidad de uno (psicológico, neurológico, etc.), te orientaré sobre quién es la persona adecuada para realizarlo.

Las mejoras más visibles (organización, ánimo, menos discusiones en casa) suelen aparecer pronto, en unas semanas. Los avances académicos profundos llevan más tiempo porque requieren consolidar aprendizajes. Lo importante es la constancia del proceso, no resultados rápidos que luego se diluyen.

03 · TDAH

TDAH

Diferencias entre TDAH y otras conductas, papel de la medicación y trabajo pedagógico específico.

El TDAH no es algo que se cure, porque tampoco es una enfermedad en sentido estricto: es una manera distinta en que funciona el cerebro. Lo que sí podemos hacer es dotar al niño o al adolescente de estrategias para gestionar la atención, controlar la impulsividad y organizarse, de manera que el TDAH no marque su vida escolar ni personal.

Sí, en la mayoría de casos sí. La medicación favorece la regulación atencional pero no enseña a estudiar, a planificarse ni a gestionar las emociones. El apoyo pedagógico complementa lo médico aportando técnicas concretas que el niño aprende a aplicar día a día por sí mismo.

Las claves son tres: cuánto, durante cuánto tiempo y con qué consecuencias. Todos los críos son inquietos o se despistan; cuando ese patrón es intenso, se mantiene en el tiempo y empieza a interferir en lo escolar, en lo familiar y en lo social, es momento de pedir una valoración a un profesional especializado.

Sí, y de hecho es una franja muy frecuente. En ESO o Bachillerato sale a flote mucho TDAH que no se identificó en primaria, porque las exigencias aumentan y las estrategias compensatorias dejan de funcionar. Con ellos enfoco el trabajo hacia organización, planificación, autoconocimiento y gestión del tiempo.

Bajo ningún concepto. Mi trabajo es educativo y conductual; ni diagnostico ni prescribo medicación. Cuando un niño está siendo tratado por neurólogo, psicólogo o psiquiatra, lo que hago es coordinarme con ese profesional para que todas las piezas vayan en la misma dirección.

04 · Dislexia y lectoescritura

Dislexia y lectoescritura

Señales de dislexia, diferencia con la logopedia, ortografía y adaptaciones en el aula.

Hay signos bastante claros: lectura mucho más lenta de lo esperable para su edad, confusión persistente de letras parecidas (b/d, p/q), saltos de palabra o de línea, evitación de la lectura en voz alta, o comprensión muy baja a pesar de descifrar bien. Si estos comportamientos se mantienen en el tiempo, conviene valorar.

La logopedia se ocupa del lenguaje hablado: habla, articulación, voz. La pedagogía se ocupa del lenguaje escrito: lectura, escritura, comprensión y expresión escrita. Como la dislexia afecta a este último, la intervención central es pedagógica. A veces los dos perfiles trabajamos en paralelo, pero no somos intercambiables.

No siempre. Puede tratarse de disortografía, una dificultad específica donde las faltas se mantienen pese a la práctica y al estudio de la norma. También está la disgrafía, que afecta al trazo y a la legibilidad de la escritura. Una valoración pedagógica permite diferenciar entre disortografía, disgrafía, dislexia o un cuadro mixto.

Las señales más nítidas aparecen entre los 5 y 6 años, justo cuando arranca el aprendizaje formal de la lectura. Incluso antes pueden detectarse indicios: dificultades con las rimas, confusión de sonidos o un lenguaje oral algo retrasado. Cuanto más temprana la intervención, mejor el pronóstico.

Sí, esa coordinación es parte del trabajo. Hablo con el tutor y con el equipo de orientación para proponer adaptaciones concretas: tiempo extra en exámenes, uso de tipografía adaptada para dislexia, menos carga de copia, apoyos visuales en la lectura, etc. El objetivo es que la dislexia no se convierta en un muro insalvable.

05 · Altas capacidades

Altas capacidades

Cómo identificar las AACC, mitos sobre el rendimiento, doble excepcionalidad y necesidad de apoyo.

No se identifican mirando solo las notas. Hay niños y niñas con altas capacidades cuyo rendimiento es discreto: se aburren, no encuentran motivación o están emocionalmente desconectados del cole. La evaluación oficial corresponde a los equipos de orientación o a psicólogos especializados, pero hay señales que se pueden observar mucho antes en casa.

Con bastante frecuencia, sí. El mito de que "aprende solo" pasa factura porque las altas capacidades no llevan incorporadas habilidades como el hábito de estudio, el método o la gestión emocional. Mi trabajo consiste en acompañarle para que desarrolle autonomía, motivación interna y técnicas de aprendizaje a su altura.

Totalmente. Se conoce como doble excepcionalidad o perfil "2e", y es más común de lo que suele pensarse. Lo complicado es que las dos condiciones se enmascaran mutuamente: las capacidades compensan parte de las dificultades y las dificultades ocultan parte del potencial. Por eso muchos casos pasan años sin identificarse.

Es uno de los perfiles más habituales: el niño con potencial elevado cuyo rendimiento académico no lo refleja. Las razones pueden ser desconexión del sistema, falta de hábitos de trabajo, un componente emocional, o todo a la vez. Una evaluación bien hecha suele aportar mucha claridad y orientar las decisiones siguientes.

No es imprescindible. Si hay indicadores claros, podemos arrancar la intervención pedagógica en paralelo a la gestión de la evaluación oficial (en el centro educativo o con un psicólogo externo). Si el niño está sufriendo, perder tiempo esperando trámites administrativos rara vez es la mejor opción.

06 · Dificultades matemáticas

Dificultades matemáticas

Comprensión de problemas, discalculia, diferencia con clases particulares y trabajo con adolescentes.

Lo más probable es que tenga dificultades en comprensión lectora aplicada a las matemáticas o en razonamiento abstracto. Resolver una operación y comprender qué pide un enunciado son procesos cognitivos distintos. Se trabajan técnicas concretas de comprensión, representación gráfica y planificación del problema antes de operar.

Sí, se llama discalculia. Es una dificultad específica del aprendizaje matemático que afecta a la noción del número, las operaciones básicas y el razonamiento lógico-matemático. No está relacionada con la inteligencia general: hay niños muy capaces en otras áreas que arrastran una discalculia.

Las clases particulares se centran en repasar contenidos del temario. Mi trabajo va más atrás: por qué le cuestan las matemáticas, qué conceptos están mal consolidados, cómo razona, qué relación emocional tiene con la asignatura. No repito ejercicios; reconstruyo el aprendizaje desde el punto donde se quebró.

Sí. Muchos adolescentes llegan a la ESO arrastrando lagunas que vienen de primaria. Con ellos trabajo la comprensión profunda de los conceptos, las estrategias de resolución de problemas y la gestión emocional, que en matemáticas suele tener un peso enorme en el rendimiento.

Las causas pueden ser variadas: lagunas conceptuales no detectadas, bloqueo emocional, ausencia de método, ansiedad en los exámenes, problemas con el razonamiento abstracto o, en algunos casos, una discalculia sin diagnosticar. Una valoración nos dice por dónde hay que empezar.

07 · Técnicas de estudio

Técnicas de estudio y organización

Edad ideal, diferencia con clases particulares, adaptaciones para TDAH y plazos de mejora.

Entre los 10 y los 11 años (5º y 6º de primaria) ya se pueden introducir hábitos básicos de planificación. El momento clave, sin embargo, es el paso a la ESO: ahí muchos alumnos se chocan por primera vez con un nivel de exigencia que no saben cómo gestionar. Anticiparse evita arrastrar problemas innecesarios.

Para nada. Las clases particulares se centran en explicar contenidos de asignaturas concretas. Lo mío es enseñar a estudiar: planificar la semana, organizar los materiales, hacer resúmenes útiles, gestionar el tiempo, ganar autonomía. La diferencia es estructural: parche por asignatura frente a herramientas que valen para todas.

No, las adapto a su perfil. Un adolescente con TDAH necesita bloques de estudio más breves, descansos programados, mucho apoyo visual, uso intensivo de agenda y un sistema que no dependa exclusivamente de su fuerza de voluntad. Las técnicas estándar le frustran; las adaptadas le funcionan.

Los primeros cambios en hábitos y organización suelen aparecer entre la cuarta y la sexta semana. Los resultados académicos llegan un poco después, porque hay que aplicar las técnicas en varios exámenes para que se traduzcan en notas. Lo importante es que el cambio se consolide, no que sea inmediato y se evapore.

Mi público principal son niños, niñas y adolescentes hasta Bachillerato. Para casos universitarios o adultos puntuales, lo valoramos en la primera conversación: si veo que puedo aportar, adelante; si veo que no, te oriento hacia otro profesional más adecuado para tu caso concreto.

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